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Blue Bay: Una historia de más de tres siglos

Los inicios: La plantación de Anno Blaauw

Mucho antes del 1700 ya se escuchaba hablar de la plantación ‘Blaauw’, que debe su nombre a Anno Blaauw, el propietario de entonces. Documentos antiguos indican que la cosecha de la plantación tenía un gran éxito y que sus cultivos, incluidos los limones y las naranjas Iaraha, formaban parte de los ingredientes del famoso licor de Curazao.

Índigo y carmín

La plantación también produjo índigo, un colorante azul de lujo que se pensaba alejase los malos espíritus. (Este fue el punto de inspiración gracias al cual se bautizó la villa con el nombre de Indigo Garden.) En los años que subsiguieron al 1850 se hizo crecer la cochinilla, de la cual se obtenía un colorante rojo carmesí que actualmente es conocido como E120. Hoy se puede apreciar en diferentes productos alimenticios, barras de labios y las bebidas de Campari, entre otros.

Tiempos turbulentos

La plantación Blaauw fue vendida en innumerables ocasiones, como solía ser común en aquellos tiempos. Muchos de los dueños no mantuvieron la propiedad por más de 12 años. Esta historia turbulenta también coincidió con la era de la esclavitud. De hecho, los materiales de archivo de 1843 muestran que en aquella época vivieron 27 esclavos en la plantación.

Los estragos de los piratas

A finales del siglo XVIII Curazao estaba muy agitada: la economía se había derrumbado y los piratas Franceses aterrorizaban la isla. El 23 de Julio de 1800 más de 1.200 piratas pertenecientes a la ‘Banda de Guadalupe’ comenzaron una invasión que duró cincuenta días y durante la cual saquearon la plantación Blaauw. Un buque de guerra inglés llegó al rescate pero como resultado final Curazao tuvo que soportar varios años de gobierno Inglés.

El siglo XX

Desde el 1918 hasta el 1990 la familia Jacobs fue la propietaria de la plantación. La había comprado a la familia Joubert para convertirla en una granja, en el sentido más amplio del término ya que tenían ganado Holandés, ovejas de cabeza negra Sudafricanas, cerdos Holandeses y pollos Americanos. La señora de la casa, Rose Helena Jonckhout, plantó bellísimas rosas en el jardín que le confirieron un aire más romántico al entorno. En aquel entonces la finca también era famosa por sus numerosos y prolíferos pozos de agua de excelente calidad.

Artillería pesada contra los Nazis

Durante la Segunda Guerra Mundial las fuerzas armadas Americanas defendieron Curazao de los submarinos Nazis. En el área que hoy se conoce como la Sección B de Blue Bay posicionaron cuatro cañones de 155mm, armas antiaéreas y ametralladoras ya que esta era la ubicación ideal para defender la refinería de petróleo y los tanques de almacenamiento que existían en la isla. Al menos en una ocasión se dispararon los cañones a plena potencia para contrarrestar el ataque de un U-Boat Nazi que huyó rápidamente.

Blue Bay hoy

El plan maestro de Blue Bay se remonta al 1990, cuando un grupo local compró la finca a la familia Jacobs y construyó la primera infraestructura. Sin embargo, para el año 1997 la finca ya tenía la necesidad de expandirse. Steve Raspoort vio el enorme potencial de esta zona y lo administró hasta convertirlo, paso a paso, en el Blue Bay actual, un complejo floreciente con un campo de golf que tiene un efecto muy positivo sobre la economía de Curazao y que crea nuevos puestos de trabajo. Steve Raspoort falleció en el 2007 pero su familia se ha encargado de mantener vivo su sueño.